Trabajar en la nube consiste en abandonar el clásico escenario de oficina, con diferentes puestos de trabajos, todos ellos conectados a un servidor local que gestiona la información y la almacena. Con la nube, el servidor de almacenamiento es virtual y trabajamos directamente por Internet, con lo que no es necesario ni estar conectado a una red local ni permanecer en una oficina de trabajo. Cualquier empleado podrá trabajar desde cualquier lugar, con tener solo una conexión a Internet.

¿Como trabajar en la nube?

Para hacerlo, necesitaremos un software preparado para trabajar en la nube. Tenemos OneDrive, herramienta que nos concede 5 Gb de almacenamiento; y el paquete de Office, para trabajar en línea. Contamos con Skype, que es un software de videollamadas para realizar conferencias compartiendo escritorio o incluso archivos; Outlook; Calendario, que nos permitirá, con nuestra aplicación de correo, compartir el calendario con otros compañeros y fijar citas; Microsoft Sharepoint, de carácter profesional, para compartir documentos y gestionar proyectos en equipo; y Microsoft Lync, una herramienta de comunicación profesional entre personas.

¿Cómo migrar una empresa a la nube?

Aunque la migración de empresas a la nube es constante, en las pymes todavía existe cierto temor a cambiar a este tipo de tecnología. El proceso migratorio está superado y se obtienen resultados satisfactorios desde el primer día. Para migrar, tendremos que hacer unos pasos previos:

Análisis de los datos de la empresa. Hay que realizar un estudio previo de cómo están almacenados los datos y cuál es el mejor sistema donde migrarlos.

Recuperación de la inversión. Hay que estudiar el coste de la migración, cuánto nos vamos a ahorrar y, por tanto, cuánto tardaremos en recuperar la inversión.

Sincronizar dispositivos. Debemos asegurarnos la compatibilidad de nuestros dispositivos con la nube. A partir de ahora, la tablet y el móvil serán herramientas para subir información al sistema. Con ellos podremos trabajar directamente en la nube.

Precauciones de seguridad. Hemos de cifrar los datos para realizar la migración, ya sea en el origen o una vez migrados, para evitar ataques. Las copias de seguridad en la nube son más periódicas y fiables que en los servidores físicos.

Ventajas de trabajar en la nube

Importante ahorro económico. Las aplicaciones en la nube las mantiene el proveedor de servicios. Si trabajamos en local, las actualizaciones y compra de software correrán por nuestra cuenta.

Trabajar desde cualquier sitio. Es suficiente tener conexión a Internet para poder trabajar. Se facilita la conciliación familiar de los trabajadores.

Almacenamiento ilimitado. Es imposible agotar el espacio que podemos almacenar en la nube para cualquier empresa.

Actualización automática. Ya no será necesario perder tiempo en bajarte actualizaciones e instalarlas.

Copias de seguridad. Nos podemos olvidar de hacer copias para evitar perder la información. Al estropearse un ordenador, tendremos copias automáticas y en lugares seguros.

Mayor productividad. Tener acceso todo el mundo y desde cualquier lugar permite que los proyectos avancen más rápidamente, sin necesidad de estar todos en la oficina.

Flexibilidad. Ante un aumento de trabajo temporal, podremos incrementar inmediatamente la capacidad de nuestro sistema. Del mismo modo, podremos volver atrás si baja el pico de trabajo.